Cinema Bizarre Official Support Peru

Foro Official para todos los fans de Cinema Bizarre
 
ÍndicePortalCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Stay Bizarre

Comparte | 
 

 Los chicos también son como las rosas.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2, 3, 4  Siguiente
AutorMensaje
♥Hiroki
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 66
Fecha de inscripción : 31/08/2009

MensajeTema: Los chicos también son como las rosas.   Lun Dic 14, 2009 11:47 am

Una historia inspirada en bbf.

Título: Los chicos también son como las rosas.
Género: Hetero
Personajes: Miembros de Cinema bizarre / otros.
Autor: Katherine (Hiroki) (Me)
MD: 14+


LLEGADA


No sé qué hacía ahí. Quería dar la espalda a ese pedazo de lugar burgués y correr a casa, pero no podía hacerlo, mis padres me molestarían el resto de mi vida por ello -en realidad eso no me interesaba- pero si no accedía a venir, ellos se culparían, el resto de sus vidas, por no poder costearme los últimos años de estudio.

Aún recordaba aquel extraño día, donde todo eso comenzó…

El día tenía un sol que no calentaba nada, solo iluminaba las húmedas calles de Hesse. El viento jugueteaba con mi ondeado y largo cabello castaño, por ello tenía que esquivar los mechones desorientados que intentaban taparme los ojos; mientras yo pedaleaba con todas mis fuerzas. En menos segundos de lo previsto, llegué a aquel supermercado.
Salí muy rápido, pues lo que semanalmente compraba no era mucho y siempre era lo mismo. Camine hacía mi bicicleta encadenada a su parqueo especial, y me dispuse a colocar los alimentos en el cesto, cuando… mi mirada se percato de lo que iba a suceder.

Un niño muy bello, de aproximadamente 4 años de edad, comenzó a correr desde la acera; a juzgar por su mirada, anhelaba llegar a aquellos juegos del parque que se hallaba al otro lado de la avenida y lo demás, para él no existía. Solté todo lo que aun tenía en las manos, que en ese instante no pensé en que eran, corrí hacia el niño imprudente, que ya se hallaba en medio del peligro.

Lo tome por la cintura, lo alcé hasta posarlo en mi regazo y lo protegí enredándolo en mis brazos. Me lance hacia la nada delantera, esquivando aquella furgoneta que venía a velocidad espantosa. Sentí el durísimo pavimento en todo mi brazo derecho y mano izquierda; protegí aquella cabeza ajena con mis manos cruzadas alrededor de ella, despegue mis párpados, que no sé cuando se cerraron, y recuperando la realidad, vi con el rabillo del ojo a la furgoneta, metros más allá, frenar en seco.

- ¡¡VICTOR!! – gritó una voz de mujer desesperada que se acercaba- ¡DIOS! ¡VICTOR!
Solté, con sumo cuidado, al niño que comenzó a temblar; comencé a reponerme y me dispuse a levantarme, sentí adolorido el hombro; ¡Demonios… salvaste a un niño! Dijo algo dentro de mí y todo dolor se fue, me reincorpore con el sonido de un espontáneo llanto.

- ¿Amor estas bien? - Dijo aquella guapa y alta madre desesperada, tomó en brazos a su hijo bañado en lagrimas – Dios, no sé como agradecérselo –dijo mirándome- es Ud. un ángel, muchísimas gracias, salvo a mi hijo, ¿Qué puedo hacer…

- Cálmese, no se preocupe. – La interrumpí, su agradecimiento, me comenzaba a poner nerviosa.

Me percate de la gente que comenzaba a amontonarse y a mirarnos estupefactos.

- ¿Está bien? –Dijo otra voz, la de un guapo señor desesperado que parecía una persona de negocios con aquel finísimo terno, llego a la escena y en menos de un segundo, me miró – Dígame… ¿Qué puedo hacer por Ud.?

- No se preocupe - dije- lo siento se me hace tarde.

Di media vuelta y corrí hacia mi bicicleta, en el suelo yacía gran parte de alimentos que inconscientemente solté. Por un segundo, cerré los ojos y solté un suspiro, en ese segundo pensé en que mis padres me matarían. Recogí los no perecibles y otras cosas que no se echaron a perder y las puse en el cesto; casi lloro por los tomates y huevos, de igual forma los levante, camine hacia el buzón más cercano, y los tiré.

- Dígame ¿Qué puedo hacer por Ud.? – Imploro aquel señor, que sin darme cuenta me siguió.

- No hay problema, fue mi deber. – Dije, lo ignore y camine hacia mi transporte.
Desencadene mi bicicleta y la lleve a la ciclo vía, que abarcaba el borde de las pistas.

- ¡Salvó la vida de mi hijo! –Casi gritó- Debe haber algo… -Observo lo sucio del suelo rápidamente y se volvió a mi- tan solo dígame.

- Lo siento – Comencé a pedalear.

Mis oídos no escucharon más sus agradecimientos y suplicas, que no me eran cómodas.
En minutos llegue a casa, camine junto a la bicicleta, pensando en que decir, que hacer; decir que estuvieron a punto de aumentarme la paga –de hecho eso pondría a mis padres de buen ánimo, pero no confío en que me crean- decir que intentaron asaltarme o… por último, -la opción que nunca fallaba, dolía un poco pero no tanto- llorar y rogar que no me maten. Respire hondo frente a la puerta de mi casa y… la puerta se abrió sola.

- ¡¡Grenda!! – gritó un trío conocido, con énfasis y entusiasmo.

Mis padres me jalaron bruscamente, cada uno de un brazo, hacia la pequeña y humilde sala que teníamos, mi hermano se encargo de la bicicleta. Me soltaron, me miraron, tomaron aire para hablar y…

- Perdónenme –interrumpí y comencé mi plan, apretando mis manos en forma de oración- ese niño hubiese muerto… mi paga de esta semana se las daré en compensación a lo que eche a perder, lo juro, se los prom…

- Cállate –Me ordenó mamá.

Mis padres se miraron y rieron más que felices, cosa que casi nunca ocurría. Los mire asustada, preguntándome en mi fuero interno, que rayos ocurría.

- ¡Amor dile! – Casi gritó mamá, extremadamente feliz.
La felicidad de ambos se desbordaba en sus rostros cada vez más y más.

- ¡¡¡VAS A ESTUDIAR EN EL VALENTINE’S HIGH SCHOOL!!! – Gritaron los tres, y me percate que Delko estaba ahí.

No entendí lo que dijeron, mi rostro quedo inexpresivo, aun intentaba analizar lo que gritaron. Mis neuronas chocaron entre sí y comprendí.

- ¡¡¿QUÉ?!! - Grité

Era imposible, me estaban jugando una broma, ellos jamás podían pagar ni siquiera la corbata de aquel uniforme, que usaban los estudiantes del Valentine’s High School. Me reincorpore.

- Es una broma – Afirmé

Mi padre ya tenía en sus manos el saco de aquel finísimo uniforme, lo abrasaba, me miraba, cantaba y reía; mi madre tenía la falda tomada por la pretina sujetándola contra su cadera y bailando; Mi hermano de 12 años, genio en computación y que nunca vi hacer alguna tontería, estaba bailando con la corbata alrededor de su cuello.

No podía moverme de la impresión. ¿Era real lo que veía? ¿De dónde sacaron eso? ¿Lo robaron? No, somos pobres… pero no robamos. Mis ojos no creían lo que veían.

- Vino el asistente de Víctor Valentine Padre, nos contó todo lo que paso. ¡Salvaste a su hijo! En recompensa te ha dado una beca completísima en su institución, por todo el tiempo que necesites hasta que termines tus estudios. –Me informó Delko- Tendrás estudios, uniforme y chicos millonarios… ¡¡Gratis!!

- Todos mis compañeros de trabajo me envidiaran cuando les cuente que mi adorada hija estudia ahí. –Dijo riendo satisfactoriamente papá, y siguió cantando.

- ¿Cómo me encontró? – pregunté, ignorando a papá.

- Cuando te recostaste cómodamente en el pavimento, se te cayeron las llaves y la billetera. –respondió mamá, mientras seguía bailando.

Inmediatamente busque en los bolsillos de mis vaqueros, y realmente no tenía la billetera ni las llaves. Pensé en como aquel asistente llego y se fue tan rápido, no comprendía. Mi mente recordó la conversación, no lo pensé y dije:

- No iré.

Me encontraba frente a 1 de las 32 puertas del Valentine’s High School, vestida con el uniforme que me enviaron y que extrañamente era a mi justa medida.

Estaba rodeada de tantos estudiantes muy guapos, parecía una escuela de modelos, al que yo entre por error. Todos eran maniquíes millonarios que hablaban de sus nuevas prendas Versage y artículos Prada -si mal no oí- y se dirigían hacia dentro de aquel lugar, al que tendría que asistir por 2 años; me daban jaquecas tan solo tener la idea, de que estudiaría junto a ellos.

Inhalé lo más hondo que pude, tratando de apropiarme de todo el aire que me fuera posible, ya que no respiraría el mismo aire ahí dentro. Finalmente exhalé, involuntariamente me mordí el labio y empecé a caminar.

¡Llevaba 45 minutos perdida! Estaba aterrada de no poder encontrar el edificio de mi grado. Me dispuse a caminar entre aquel bello bosque, que hizo que me olvidara por unos minutos del lugar donde me hallaba.

Unos minutos antes, les pregunté a unas chicas poco agradables -pues me desvistieron con la mirada- si sabían dónde se hallaba el edificio de penúltimo año, después de aquella pregunta sus ojos se tornaron coléricos y envidiosos -aun no comprendo por qué- con recelo me dijeron que cruzando el bosque se hallaba el famoso edificio, por sus miradas no sabía si creer, agradecí la respuesta, ni me escucharon, me ignoraron y se fueron.

Continúe caminando entre aquella arboleda, guiada por un ancho camino, hecho de piedras redondas que le daban al lugar un bello aire rústico, el camino estaba acompañado de bancas cada par de metros, seguí caminando hasta que… las piernas, la respiración y el corazón… se me paralizaron…

De lejos, mi mirada se aferro a un ángel.

Estaba sentado leyendo un libro, en una banca al lado derecho del camino, tenía el tobillo derecho apoyado en su pierna izquierda, a diferencia de la escuela entera, el no llevaba uniforme, vestía extravagantemente de blanco, lo que me afirmaba nuevamente que era un ángel, la comodidad y la paz que su inhumano rostro expresaba, me decía que no era real.

Sentí que permanecí un siglo ahí petrificada apreciando aquella irreal belleza, y con todas mis fuerzas, físicas y mentales, di un paso, luego di otro y otro, y logré seguir caminando, pero a paso muy lento, y por mas fuerza física o mental que tuviera, no lograba despegar mis ojos de aquel ser. Seguí caminando, cada segundo me aproximaba más, no sabía qué rayos me sucedía, estaba casi temblando; cuando me di cuenta, calcule que estaba a 4 metros de él. Aproveche la corta distancia y lo analicé con sumo cuidado.

Llevaba un finísimo cabello amarillo plateado infinitamente lacio; unos ojos rasgados y cuidadosamente delineados; una fina contextura con la piel hermosamente pálida; era un ser perfecto. Calcule que me hallaba a 2 metros de él cuando… todo mi ser… nuevamente se petrifico...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
♥Hiroki
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 66
Fecha de inscripción : 31/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Lun Dic 14, 2009 11:55 am

Perdon por el doble post, publico el segundo cap también x3

TARJETA ROJA


Posó su mirada en mí, sus ojos infinitamente verdes perforaron mis ridículos ojos marrones. Aquella expresión de comodidad y paz que tenía, se esfumaron al percatarse de una intrusa, se dio cuenta que lo venía observando y sus ojos se tornaron fastidiados y coléricos. Nuevamente use todas mis fuerzas y al fin dije:

- Ah… Amm… es… Esto… disculpa, ¿Sabes dónde queda el edificio de… los de penúltimo año? –Me sentí una completa fracasada al tartamudear tanto, nunca me pasó, pero siempre hay una primera vez.

Siguió perforándome los ojos y llegue a pensar que no me había escuchado, hasta que desvió la mirada hacia el final del camino de aquel bosque, y lo señaló. –Al parecer aquellas chicas no me engañaron, pensé- No pronuncio ni una palabra y volvió la mirada a su lectura.

- Gracias – Dije completo y no por sílabas, cosa que me sorprendió.

No me escucho o simplemente me ignoró.

Gracias a algo divino, mis ojos regresaron al camino de piedras y mis pasos fueron más rápidos, aun no comprendía que fue lo que me sucedió.

En menos segundos de los que imagine, ya me hallaba al final del camino, y allí estaba el famoso lugar que tanto busqué. Crucé un amplísimo patio lleno de hermosas plantas y me dispuse a entrar en aquel edificio. Miré mi reloj de muñeca, me avisó que me perdí la primera clase y que tenía 20 minutos para llegar a la segunda.

Me perdí, entre las amplias escaleras y hermosos pasillos, buscando la segunda clase pero llegue a tiempo. Cuando por fin me senté en mi pupitre, me percate que todo los riquillos esos, me estaban mirando, con repulsión y hablaban entre sí. Solo atiné a oír a 2 chicas detrás de mí. Escuché: <> y <>

Fue la peor de todas mis mañanas. Fue espantoso ver como aquella aula era más grande que mi casa entera y solo era para 20 alumnos -en mi antigua escuela yo estudiaba en la cuarta parte de eso y con 40 compañeros-. Por donde mirara había oro, rubíes y diamantes en forma de relojes, brazaletes, gargantillas, pendientes, etc. usados por estúpidos chicos materialistas, que con solo abrir la boca tenían el mundo a sus pies.

Llegó la hora del almuerzo, por fin. Amaba comer muchísimo y por genética tenía la contextura delgada. Me fue muy fácil hallar la “cafetería”, ello era todo, menos una cafetería. Era un extravagante restaurant. Tan solo por curiosidad me acerque a ver el precio del buffet y era de 300€, mis ojos no podían creerlo, con lo que pagaban esos tipos por un solo plato con comida, mi familia y yo podíamos comer medio año –estaba enfadada-.

No llevé una merienda, pero recordé que en el trayecto de casa hacia aquí, compré un par de galletas y una soda. Me dispuse a sacarlas de la mochila, cuando me percaté que aquel lugar estaba vacío; mire a todos lados buscando gente y vi, en una esquina del restaurant, un tumulto, formando un circulo, de aproximadamente 100 alumnos o más; había mucho bullicio, mi mente curiosa y entrometida, me llevo a ese tumulto, en el centro de aquel círculo, estaban golpeando brutalmente a un chico, me desespere no sabía qué pasaba, ¿Por qué hacían eso?

- ¿Por qué lo golpean? - pregunte desesperada a una de las chicas de aquel tumulto, que parecía ser una modelo, me lanzó una mirada, la misma que las chicas anteriores.

- ¿Eres nueva? – dijo, mirándome de pies a cabeza.

- Si – afirme incomoda por su mirada.

- Ah… - dijo con desgano- Entonces debes ser Grenda Rem ¿Cierto?

No comprendí como rayos, ella sabía quién era yo, cuando prenunció mi nombre, las personas que estaban cerca a nosotras voltearon a mirarme, nuevamente con esas miradas.

- S… Si – afirmé.

- Ah- dijo ahora interesada, desvió la mirada hacia el desafortunado- Lo golpean porque se lo merece. Hizo enfurecer a Striffy y recibió la tarjeta roja de los CBR.

No entendí de qué rayos hablaba.

- ¿Striffy? ¿Tarjeta roja? ¿CBR? – pregunté fluidamente y confundida.

- Ah, lo olvidé, eres la pobr… la nueva - Dudó y prosiguió- Bueno, Striffy es el líder de los CBR, los 5 chicos más guapísimos y millonarios de tooooda la escuela.

- Pero aquí todos son millonarios y guapos – Afirmé

- Eso es obvio, a excepción de ti. –Dijo mirándome y riendo.

Puse cara de desgano, pero lo que dijo no me molesto tanto, tenía razón. Luego de la pausa siguió.

- Ellos son diferentes. Tienen demasiado dinero, nadie se mete con ellos, pues quien lo haga tiene asegurada la ruina de su familia. Sus familias tienen el control económico de toda Alemania y parte de algunos países. Los CBR tienen el control absoluto de toda esta escuela; sus familias hacen grandísimas donaciones que mantienen en pie al Valentine’s High School, y al director no le queda otra opción que acceder a todo lo que ellos ordenen, de hecho tienen mando sobre todos los profesores y cargos de aquí.

No podía creer lo que me decía. ¿Existirían personas como esas? Me siguió mirando y dijo.

- Tenemos tanta suerte de que ellos estén en nuestro edificio, los de otros grados nos envidian por eso. –dijo emocionada, y yo recordé la mirada de las primeras chicas con las que hablé.

- ¿En qué aula estudian ellos? – pregunté albergando la esperanza de tal vez haberlos visto.

- Ni lo sueñes cariño –dijo riendo, después de haberme leído la mente- Los CBR tienen su propia aula de clase, solo para ellos 5; cuando los veas los reconocerás al instante, por su envidiable belleza y por qué no llevan uniforme, nunca lo han llevado. Ah! Y claro, tienen su propio lugar VIP en esta cafetería. - ella si llamaba cafetería con normalidad a esta cosa.

Mientras dijo eso, señalo hacia un altillo, muy elegante, en realidad toda la cafetería era elegante, pero ese apartado de los CBR era diferente. Alcancé a ver que, de hecho, había una mesa de vidrio con 5 supuestas sillas, que en realidad parecían sillones.

- ¿Qué significa CBR?

- Uhm –pensó- Cinema Bizarre Roses. Ellos forman una banda de rock, llamada Cinema Bizarre, y solo tocan 1 vez al año en la fiesta de graduación, que es el día más esperado por todo el Valentine’s High School, obviamente, solo por que esperamos escucharlos tocar.

Por lo que me dijo, entendí que la escuela, por “reverencia”, le aumentaban al nombre, Roses*

- Y… ¿Qué hay de la tarjeta roja? -pregunté

- Ah eso. –recordó- Bueno, en esta escuela siempre hay un desubicado que hace enojar a los CBR y recibe la tarjeta, obviamente, todo aquel osado lo hace involuntariamente, nadie en su sano juicio se atrevería a meterse con alguno de ellos, porque sabemos lo que nos esperaría. El que obtiene la tarjeta roja, recibe el desprecio y el maltrato de toda la escuela entera. Hasta ahora, todos los que recibieron la tarjeta, terminaron abandonando la escuela el mismo día que se la dieron, porque no soportaron. Nadie ha durado 2 días después de su tarjeta y hasta ahora solo la han recibido chicos.

Me volví hacia el chico que yacía en el suelo, retorcijándose de dolor, quise correr y darle su merecido a cada uno de los patanes que lo golpeaban, pero era nueva y aun no sabía todas las políticas que esa escuela abarcaba alrededor de los CBR, no quería meterme en problemas el primer día de clases, fui una cobarde. Los patanes empezaron a echarle agua al pobre tipo, los que estaban alrededor festejaban y grababan aquellos horrendos actos. De la rabia e impotencia, se me cerró la mano derecha en un puño.

- ¿Qué hizo ese tipo para merecer esto? ¿Por qué recibió la tarjeta roja? ¿Qué hizo para enojar a ese tal Striffy? –Pregunté indignada.

- Un diseñador Italiano – respondió rápidamente- uno de los mejores diseñadores del mundo, hizo 2 únicas camisas, del mismo modelo. Una de hecho la compró Striffy y la otra, los padres de ese chico y se la regalaron por su cumpleaños. Eso no le gusto nada a Striffy.

Me quedé petrificada ante aquellas palabras. ¿Acaso era una broma? ¿Qué clase de tipos eran esos? ¿Qué clase de escuela era esta? ¿Dónde rayos estaba yo metida? Me estremecí, no podía creer que existieran en esta escuela -¡En este mundo!- 5 muchachos extremadamente patéticos, que pusieran estúpidas tarjetitas, jugando con la vida de los demás. Deseaba conocer a esos estúpidos y matarlos, cuando… mi deseo se cumplió.



-----------------------------
Niam~ bueno pues, ojala si quiera lean XDDD
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ceci StyLe
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1111
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Localización : Waling on air ·Perú·

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Lun Dic 14, 2009 1:02 pm

GOOD!!, Duo mio, debo decirte que la redacción me parece perfecta y la historia es ralmente creativa y distinta.
Mis felicitaciones. Very Happy

Dedo decir que este sera mi fic favorito, a pesar de haber leido solo dos capitulos.

Siguele pronto, que quiero saber que pasara cuando vea a su angelito. Kiro xD

_________________




Kerli & Jack Strify <3
"the music's inspiration and the fashion glam"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mahoro-Desrosiers
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1462
Fecha de inscripción : 27/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Lun Dic 14, 2009 7:18 pm

Chevere Hiroki, tú sí sabes, tu fic está bien hecho ^^ aer si lo continuas ^^

_________________


Kirocienta te amo, eres el amor de mi vida. Tu principe azul *-*
Tan lejos y tan cerca... te quiero y lo sabes!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ceci StyLe
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1111
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Localización : Waling on air ·Perú·

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Miér Dic 16, 2009 12:00 pm

Duo no nos dejes asiiii, continua pes ¬¬. Mahoro y yo te hacemos barrita *w*.
Sigue, sigue Very Happy

_________________




Kerli & Jack Strify <3
"the music's inspiration and the fashion glam"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
fatima_cb



Cantidad de envíos : 54
Fecha de inscripción : 12/10/2009
Localización : mexico city

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Miér Dic 16, 2009 3:18 pm

siguela esta super
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
♥Hiroki
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 66
Fecha de inscripción : 31/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 18, 2009 10:55 am

Yay~ que emoción chicas T____T, muchísimas gracias por leer y por sus coments -3-, para uds el 3er y 4to cap X3



CBR


Inesperadamente, se comenzaron a oír gritos y desenfrenos, que venían desde diversos lugares de la cafetería -sabía que no era una cafetería, pero así lo llamaba-. Todos los que conformábamos el tumulto, se dispersaron -perdí de vista a la chica que me informo de mucho- todos comenzaron a gritar y correr.

Me asusté, todos corrían y gritaban desesperadamente, más aun las chicas, que me dejaban sorda; yo intentaba hacer lo mismo, correr, pero no sabía a dónde huir, ni sabía por qué tenía que hacerlo, hasta que mis oídos escucharon:

- ¡¡SON LOS CBR!! – fue el grito entusiasmadísimo de una chica.

Me percaté de las 2 columnas verticales que se estaban formando por chicos y chicas en la entrada de la cafetería, como si ello fuera la alfombra roja de alguna película en estreno mundial.

Camine muy despacio y llegue al final de una de las, largas y tumultuosas, columnas. Dirigí la mirada hacia la entrada -por donde entraba demasiada luz a causa del sol, que se colaba en las amplísimas ventanas de todas partes- se veían 5 siluetas negras con un fondo cegador.

Aquellas siluetas caminaban a paso lento, hasta que entraron en esa cafetería y cobraron vida.

Eran los chicos más guapos que yo haya visto en toda mi vida, claro que había visto muchos artistas de películas, en revistas, pero… ellos estaban a solo metros míos. Recordé las palabras de la chica del tumulto y me di cuenta que no exagero cuando dijo: Su envidiable belleza*

Mis ojos pasaron por todos ellos, apreciando la belleza de cada uno, pero una de esas bellezas se me hizo conocida.

Era… él. El chico del bosque.

Mi mente se olvido de todo lo demás; de los otros 4 chicos guapos, de donde me encontraba, de quienes estaban a mí alrededor y… de la clase de persona que era él.

Recuperé la conciencia, ya estaban a menos de 3 metros de mis ojos. Ellos ignoraban a todos sus espectadores, a todos, lo que rompía el corazón de muchas chicas, por lo que vi -creo que un insignificante insecto hubiera llamado más la atención de ellos-. Pasaron frente a mis ojos, de hecho no existí para ellos –ni para él, y no sé porque albergue la tonta idea de que siquiera me mirara-.

Se dirigieron al final de aquella “alfombra roja”, donde se hallaba 3 sillones, 2 individuales y uno largo en medio. Se sentaron.

Las columnas se deshicieron, los espectadores corrieron a formar nuevamente otro tumulto alrededor de esos chicos -yo solo tuve que girar-. Había mucha bulla de los cuchicheos de los estudiantes.
- ¿Dónde está Reiner? – Dijo una voz ridícula, pero severa, dirigiéndose a los primeros chicos que vio en el tumulto.

Era la voz de uno de los CBR, el andrógino mitad rubio y castaño, que siempre estuvo en medio de las otras 4 estrellas. Tres chicos, que escucharon la pregunta, se retiraron corriendo.

- Hola – Dijo, inesperadamente, una suave y cálida voz.

Puse los ojos en blanco, me olvide de que estaba haciendo, pensando o mirando, y al instante busqué con la mirada a la persona de aquella voz. Estaba a mi lado derecho. Era una chica muy bonita, de mi tamaño –no como las otras jirafas que me desvestían con los ojos; al fin alguien normal de 1.65 de estatura-. Me estaba mirando y sonreía. No lograba comprender.

Giré la cabeza 180º a fijarme si no estaba saludando a otra persona, me volví hacia ella y… sí, me estaba mirando a mí.

- Ho… Hola – Dije, aun dudando.
- Hola – dijo sonriendo cada vez más, era una sonrisa sincera y realmente amable- Eres Grenda Rem ¿Cierto? Soy Juliet, estamos en la misma clase, mucho gusto –dijo extendiéndome su mano derecha.

Aun no lo creía, ¿Quién era ella? ¿Por qué era amable conmigo? ¿Por qué ella, también, sabía mi nombre? No lo comprendía, pero no podía darme el lujo de ignorar a alguien que parecía ser la única persona amable en este horrendo lugar. Regresé a tierra.

- Sí, soy Grenda. Mucho gusto. –respondí, correspondiendo a la sonrisa y estrechándole la mano.

Desvió la mirada hacia ellos.

- Son lindos ¿no? Pero… no sé por qué tanta reverencia hacia ellos.

Estaba tan de acuerdo con ella, que me sentí feliz de escucharla hablar. Mi felicidad duro poco, se desvaneció cuando vi que los 3 chicos que se fueron, traían al tipo que minutos antes fue golpeado, y supuse él era Reiner.

Lo empujaron y cayó al suelo, en frente de aquellos 5 jueces.
El chico del bosque –el que se llevaba toda mi atención- se levanto de su asiento, ignorando todo y a todos, camino en dirección a la salida. El tumulto le abría camino sin que él lo pidiera, tan solo con caminar, los demás ya sabían lo que debía hacer. Su silueta llegó a la salida y desapareció en la luz.

- Ahora puedes pedir otra camisa – dijo aquel andrógino, refiriéndose con repulsión a Reiner, que aun yacía en el suelo sin moverse por el dolor.

Por lo que dijo, me di cuenta que él era el líder de los CBR, el despreciable y patético Struffy. Quería matarlo, ¡Matarlo! ¿Quién demonios se creía ese tipo para hacerle eso a alguien? Y… ¡Por una estúpida camisa!

- Grenda, no quiero ver esto. Por favor, vámonos.- suplicó Juliet
- De acuerdo, vámonos – dije, dejando la cólera a un lado.

Ella era diferente a todas las chicas con las que me topé antes.
Encontré a una persona genial, con la que podía hacer mejor mi estancia aquí, estaba agradecida, estaba realmente feliz.

Caminamos en dirección a la salida, olvidándonos de todo.

- ¿Cómo supiste mi nombre? – pregunté
- Uhm… Toda la escuela ha hablado de ti, durante un par de días, todos saben que salvaste al hijo del director. Fue muy valiente de tu parte hacerlo. –dijo sonriendo

Sonó tan bello lo que dijo, que me sentí muy bien conmigo misma.

- Ya veo –contesté sonriendo

El estómago comenzó a dolerme un poco y recordé que aun no había comido. Me dispuse a sacar de mi mochila las galletas –que por entrometida, no lo saque antes-

- ¡Es precioso! – dijo Juliet, tomando el llavero de tela en forma de fresa, que estaba en el ojal de unos de los cierres de mi mochila- ¿Tú lo hiciste?
- Ah… No, de hecho soy mala en las manualidades. Lo hizo mi mamá. – dije desconcertada.
- Tu mamá tiene talento, es realmente bello.
- Amm… Gracias.

No comprendía. Por como Juliet actuaba y hablaba… Acaso… ¿Ella también era pobre como yo? Me emocione.

Tenía las galletas en mis manos, le di un paquete a ella.

- Gracias. ¿Qué es?
- Galletas - dije
- Ah… ¿Galletas en bolsas? – dijo analizando el paquete que le di – Nunca lo imagine.

Con su auto pregunta y respuesta, me quito cualquier esperanza de que ella fuera como yo. Juliet también era una riquilla; bueno nada es perfecto, además ella era diferente a todos los demás, era amable y sincera con lo que me bastaba para que me sintiera cómoda en su compañía.

- Oh no, ya es tarde. – dijo mirando su finísimo reloj de muñeca- Disculpa que me vaya, pero tengo clase de piano y no puedo llegar tarde.
- No te preocupes.
- Nos vemos mañana, ¿Si? Cuídate y gracias por las galletas – dijo sonriendo gentilmente y moviendo su mano, en son de despedida.
- Nos vemos mañana – dije sonriendo y correspondiendo con la mano a la despedida.

Juliet se fue.

Di media vuelta de regreso al edificio – pues mientras Juliet y yo conversábamos, también caminábamos y salimos de el-. Entre nuevamente en aquel lugar. Comencé a caminar entre sus pasillos, subir sus escaleras, cada par de minutos veía unos que otros estudiantes caminaban y conversaban dirigiéndose a sus aulas, algunos me miraban de pies a cabeza y otros simplemente me ignoraban.

Seguía caminando mientras comía mis galletas, y pensaba en aquel ángel, mi mente no lo podía olvidar, hasta que recordé a ese tal Struffy. En realidad me sentía furiosa por no poder hacer nada en contra de él –la chica del tumulto ya me había advertido, *El que se mete con ellos tiene asegurada la ruina de su familia*. De por sí, mi familia no estaba bien económicamente, ¿Qué más podían arruinarme ellos?

Solté un suspiro, y seguí con la cólera y rabia en la garganta, quería gritar, pero no podía hacerlo -me botarían del colegio, por loca, si me oían-

- ¡Au! –chillé

No me percate que tenía a centímetros de mi cara, una puerta y me golpeé con ella, la cabeza. Esa puerta era diferente, estaba un poco vieja, a diferencia de las puertas del colegio entero. Analicé la puerta y tenía el indicativo de *Escaleras de Emergencia*.

Sonreí de la felicidad. Un lugar donde gritar.

Abrí aquella puerta. Entré, y de hecho eran escaleras. Estaba todo un poco sucio, había mucho polvo. Bajé las escaleras y llegue al primer descanso, que era como un balcón. Tenía una vista preciosa a la parte trasera del edificio, donde también había otro bosque. Me fijé, y no había nadie cerca, nadie a la vista. Me aferre a la baranda de aquel balcón y…

- ¡ERES UN MALDITO! –comencé con mi desquite- ¡OJALA SE TE QUEME EL CUARTO Y CON ELLO, TODAS TUS CAMISAS Y CALZONES! ¡ERES UN IDIOTA! ¡No sé como tantas personas te pueden hacer reverencias! ¡Tú y todo tu grupito son... – y recordé al ángel por lo que retiré lo dicho.- Bueno… ¡Eres tu el que le hizo eso a ese pobre chico! ¡STRUFFY TE ODIO!
- Uhm… Es Striffy, no es Struffy.

Mi corazón dejo de latir, mis ojos quedaron en blanco. ¿Qué fue eso? ¿Quién era? ¿Quién dijo eso? ¿Fue mi imaginación? ¿Mi conciencia? No… esa era una dulce, suave y delicada voz, esa voz provenía de atrás. Me giré en una fracción de segundos.

Era… él.


EL CHICO DEL BOSQUE


Mi corazón aun no latía, y ahora, mis pulmones dejaron de funcionar.

No podía creerlo, estaba ahí abajo, en los escalones continuos, estaba mirándome y escuche su suave y preciosa voz. Su mirada era severa, pero… estaba mirándome, que era lo único que me importaba.

- Si vas a maldecir a alguien, siquiera ten la decencia de aprenderte su nombre.- dijo, con una preciosa voz, mientras subia las escaleras.

Cuando dijo eso, sus ojos expresaban incomodidad, estaba ligeramente molesto, creo.

Llego al escalón donde yo me hallaba y entonces sus ojos me esquivaron, me dio la espalda y siguió subiendo las escaleras, hasta perderse en la salida. Se fue.

Aun no podía creerlo. Mientras lo pensaba, recuperé el aliento y mi corazón comenzó a funcionar nuevamente.


- ¿Y escuchó todo lo que gritaste?- preguntó Emilie, con ojos saltones
- Sí, me temo que sí –respondí
- Ay Fresita, solo a ti se te ocurre gritar cosas como esas, en un colegio de riquillos.
- Lo sé, lo sé, pero ya no aguantaba. Tenía la cólera saliendo por mis orejas y la rabia saliendo por mi nariz.
- Pero entonces, siquiera te hubieses fijado en quien estaba en las escaleras, no solo fijarse quien esta fuera.
- Uhm…Tienes razón. – admití

Ambas seguíamos apoyadas en la vitrina, donde estaban los pasteles, esperando a que siquiera venga un cliente a comprar algo.

Esa es Emilie, mi amiga de infancia; mi hermana, pero no de sangre. Estudiábamos en la misma escuela, pero por mi falta de dinero, ya no. Aun así la veía a diario, trabajábamos juntas en esa pastelería, éramos las únicas que atendíamos en ese, bonito y agradable, lugar. Por estudios, nuestro trabajo era de medio tiempo, la paga no era mala, pero tampoco la mejor.

- Y… ¿Qué hiciste después de que se fue? –preguntó, aun curiosa.
- Recuperé la razón y aun desconcertada, recogí unos libros de mi casillero y fui a mi última clase.
- Ah… -dijo desilusionada- Pero bueno, entonces… ¿Te gusta ese riquillo?
- Estás loca -negué
- No, no estoy loca, solo pregunto algo que no es imposible.
- Uhm… no me gusta –mentí- Quisiera saber más de él, lo veo diferente, es solo eso. Como te dije… se fue, cuando Striffy comenzó su show.
- Bueno, tal vez tengas razón con que sea diferente, pero… tal vez es malo a su manera.
- Tienes razón.
- Siempre la tengo –dijo Emilie, sonriendo.


Al fin llegue a casa, estaba realmente exhausta. Saqué mis llaves y abrí la puerta.
- ¡Grenda! –gritó nuevamente aquel trío.
- Hola –dije, notándose mi cansancio
- ¿Cómo te fue? ¿Qué hiciste? ¿Conociste a los CBR? –preguntaron los tres a la vez, cada uno con su pregunta.
- ¿Qué? -me percaté de la pregunta de Delko- ¿Tu como sabes eso? ¿Cómo sabes de ellos? –pregunte sentándome en el sofá.
- Ay Grenda, por favor –dijo sentándose en la alfombra, frente a la laptop que se ganó en un concurso de matemáticas- Todo el mundo sabe de ellos. Están en toda la internet.
- A… Amm… n… no en… entiendo- Tartamudeé tanto como en el bosque.
- Ellos son realmente conocidos –dijo mamá
- ¿Por qué no me dijeron nada?
- ¿Y arruinarte la sorpresa? Nooo –Se auto preguntó y respondió, papá-
No podía creerlo, ellos lo sabían todo, y nunca me mencionaron nada –estaba molesta-
- Ven, mira. –Me dijo Delko, señalando la pantalla de su computador.

Me acerque y vi en esa pantalla, la foto de uno de los CBR, no sabía cómo se llamaba él. Tenía la piel blanca, pero ligeramente bronceada; el cabello, también amarillo plateado, pero dejando al descubierto su frente, era… muy lindo.

- Él es Shun, el baterista de la banda. Uhm –pensó Delko- ¿Ya sabes que…
- Si, si. Forman una banda.
- Ah, ya lo sabes. Bueno, él es el hijo del dueño de una cadena mundial de aerolíneas.
- Ahhh… - dije interesada

Luego apareció la foto de otro miembro. Uno de cabello largo e infinitamente lacio; el color de su piel era un blanco pálido; tenía unos bellos ojos verdes.

- El es Romeo, tecladista, e hijo del dueño de una cadena, también mundial, de supermercados y de boutiques –me informó
Esos chicos en realidad tenían mucho dinero -pensé
Apareció la foto de otro miembro del CBR. Uno de cabello muy negro y medianamente largo, con algunos mechones rojos; la piel como la cal y también ojos verdes.

- Te presento a Yu, Grenda. Él toca la guitarra, y bueno… no se sabe como su familia tiene mucho dinero. Se dice que su padre está en la mafia, o que anda metido en negocios como esos.
- ¿En serio?
- Bueno, eso dicen.

Cambio de foto y… era él, aquel ángel del bosque, del que no sabía el nombre.
- ¿Quién es él? ¿Cómo se llama? –me apresuré a preguntar
- Él es Kiro, es bajista. Es el nieto de un Ex-presidente de Alemania. Sus padres fallecieron en un accidente automovilístico, cuando él era muy pequeño. Su padre fue el creador del software, le dejo toda su herencia a él –me informó Delko.

No tenía palabras que decir. Debió de haber tenido una infancia difícil. Me sentí apenada.

- Y él es Striffy –dijo, mientras me di cuenta que su foto ya estaba en la pantalla- Es vocalista y… futuro heredero del imperio A-32. Su padre falleció, por lo que, actualmente, su madre está al mando de ese imperio.
- Uhm… entiendo –dije fastidiada, pues a la última persona que quería ver, era él.
- ¿Futuro heredero de un imperio? Waaaooooo –dijo papá
- Ese tal Striffy, tiene Alemania a sus pies –dijo mamá

Me di cuenta que mis padres también estaban mirando las fotos.

Bueno, ya sabía el nombre de cada uno de ellos y algo de sus familias.
Me levante de la alfombra. Fui al baño me lave el rostro y me cepille los dientes, mientras pensaba en Kiro; fui a mi cuarto, me puse el pijama y me recosté en mi cama y aun seguía pensando en Kiro.


Nuevamente estaba ahí, dirigiéndome a dentro de aquel lugar. Ahora estaba más segura, ya sabía lo que había ahí dentro, ya sabía quienes monopolizaban aquella escuela.

Ya sabía el camino y comencé a caminar entre aquel bosque. Estaba algo nerviosa, quería verlo, lo buscaba por todos lados con la mirada.
De la nada, aparecieron frente a mí 3 chicas. Una morena, una pelirroja y una rubia, el típico trió de huecas que siempre debía haber en una escuela.

- ¡Tú! ¡Pobretona! ¿Cómo te atreves a dirigirle la palabra a nuestro Kiro? –dijo la rubia que estaba en medio.
- Eres nueva ¿y tienes la desfachatez de hablarle? –dijo la pelirroja que estaba a la derecha
- Acaso no conoces tu lugar –habló la última

¿Quiénes eran esas tipas? ¿Por qué me hablaban de esa manera?

- ¿Quiénes son uds? –atiné a preguntar
Comenzaron a reírse, bueno… a burlarse.

- Sunny –dijo la morena
- Funny –dijo la pelirroja
- Yummy –dijo la Rubia

¿Soleada, divertida y sabrosa? Dios… esto ya era extremadamente ridículo. Si los CBR, eran patéticos, ellas ganaban. ¿Qué clase de…

- Y no te hagas la loca, te vimos, le hablaste a Kiro en este bosque –me interrumpió el pensamiento, la que se llamaba Funny
- No sé de qué hablan déjenme en paz –dije esquivándolas y marchándome
- Sí, pero él la ignoro –gritó la rubia.

Comenzaron a partirse de la risa.


Juliet y yo estábamos en pleno break, despues de las 2 primeras clases, paseando por todo los alrededores del edificio, comiendo helado, que por supuesto, ella me invitó –pues ni con 1 semana de mi sueldo, podría haberlo pagado-

- ¿Qué te pareció la clase de Arte? –preguntó Juliet
- Pues si la profesora no se hubiese sentado encima de su pintura fresca, no hubiese sido tan divertido.
- Tienes razón –comenzó a reírse de una forma encantadora

Era muy divertido hablar con ella y estar en su compañía.
Mientras caminábamos, mirábamos las plantas, los arboles y el cielo.

Juliet comenzó a caminar de puntitas, por el borde de un escalón, estaba jugando al equilibrio. Luego todo pasó muy rápido.

El equilibrio le ganó y Juliet cayó. Su helado aterrizo cerca a un zapato ajeno, ensuciándolo con unas gotas.

- ¿Juliet estas bien? –pregunté mientras la ayudaba a levantarse
- S… Si –respondió mirando hacia arriba y más que aterrada.

Seguí el rumbo de su mirada. Me petrifique.

Era… Striffy, nos estaba mirando. No parecía nada feliz. Estaban con él: Shun, Romeo, Yu y… Kiro, Los CBR. No sabía que decir, que hacer…

Striffy desvió su mirada hacia su zapato y se volvió a nosotras nuevamente.

- Di… Dis… Discúlpame, por… favor –tartamudeó Juliet- Te… te compraré otro par, lo juro.

Juliet lo contemplaba y esperaba una respuesta, mientras él seguía perforando sus ojos.

- ¿Comprarme otro par? –al fin respondió- Estos zapatos los hizo un zapatero de Venecia, es pura piel de la raza de un cocodrilo en extinción. Aquel zapatero murió. ¿Crees que puedes comprarme otro par? ¿Tienes más dinero que yo? ¿Quién crees que eres?

El escuchar esas palabras, hicieron que la sangre de todo mi cuerpo, comenzara a hervir dentro de mí. Sentía que mi cabeza iba a estallar en cualquier momento. Comencé a sentir que el piso se movía, la rabia que sentía había llegado a un extremo que nunca pensé que llegaría.

- Por favor perdóname –Se arrodillo Juliet- Te compraré otro par, pero por favor perdóname.

Eso llegó extremadamente lejos.

- Ella no lo hizo al propósito –al fin dije, conteniendo la rabia en la garganta- Ella no tuvo la culpa, ya te pidió disculpas ¿Acaso eso no es suficiente?

Aquel tipo me miro por una fracción de segundos y se volvió a Juliet.

- Lámelo – le ordenó.

Ya no podía aguantarlo, ¿Qué clase de ser humano era ese? ¿Acaso nadie iba a hacer nada? Sentía que mis orejas se fulminaban, que mis mejillas ardían y que en mis manos podía freír un huevo.

- Ya te pidió disculpas –dije aguantándolo todo
- ¿Quién eres tú? ¿Quieres salvar a tu amiga? ¿Sabes lo que hago con los que se meten conmigo?

Tarjeta roja, no, Dios… No –pensé

Me siguió mirando y dijo:
- Lámelo tú, y me olvidaré de lo sucedido, nadie recibirá ninguna tarjeta.

Extendió su zapato en frente de mí.

No podía creerlo. Vi a Juliet, que yacía arrodillada frente a Striffy llorando, me sentí realmente mal. Me sentía mareada de la rabia, en segundos comensaría a hiperventilar. No tenía otra opción, tenía que hacerlo, por el bien de Juliet y el mío.

Aun tenía mi helado, que comenzaba a derretirse, en mi ardiente mano derecha.

Me arrodille frente a ese zapato, que estaba manchado con, exactamente, 3 gotas de helado. Y, sin pensarlo, hice… lo que tenía que hacer....


----------------------------
wiii espero les guste -3-
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mahoro-Desrosiers
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1462
Fecha de inscripción : 27/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 18, 2009 12:31 pm

ayyyyy qué hizo u.u qué hizo!!!! xq lo dejaste ahí?????? T_T lloro, ya mañana en la reu me adelantas un pokito Razz

_________________


Kirocienta te amo, eres el amor de mi vida. Tu principe azul *-*
Tan lejos y tan cerca... te quiero y lo sabes!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
fatima_cb



Cantidad de envíos : 54
Fecha de inscripción : 12/10/2009
Localización : mexico city

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 18, 2009 3:44 pm

siguela esta super
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ceci StyLe
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1111
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Localización : Waling on air ·Perú·

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Sáb Dic 19, 2009 12:04 pm

Tmare, que perruño es este strify, es un hijo de .... su gran madre. Para mi que ese Strify ha tenido un infancia bien dura ¬¬ o lo que es peor su madre no lo quiero por eso se porta asi .

Ya siguele duo mio, que quiero saber si Grenda hace lo que pienso que hara, espero q Kiro la detenga ¬¬.

_________________




Kerli & Jack Strify <3
"the music's inspiration and the fashion glam"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
♥Hiroki
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 66
Fecha de inscripción : 31/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Dom Dic 20, 2009 6:27 pm

Wiiii gracias Maho, fatima y a mi duo por leer *.*♥
Aqui un capi más :3 espero que les guste n3n

LA PRIMERA TARJETA A UNA CHICA


Contemplé aquel zapato por unos segundos más y… nunca me arrepentiré de lo que hice.

Tomé mucho aire, me levante en un segundo y salté lo más alto que pude, le jale el cuello de la camisa y le invité, en todo lo que se llama cuello y pecho, mi derretido helado de sabor a mora y chocolate.

Vi los rostros estupefactos, que nos contemplaban. Juliet dejo de llorar y se quedó inmóvil. Todos los demás estaban atónitos, a excepción de Kiro. Él… él sonreía. Estaba sonriendo y eso me desconcertó mucho.

- ¡¿Qué demonios crees que haces?! –gritó de forma ridícula- ¡¿Estás loca?! –veía el tonto enojo en su rostro.

Recordé al instante, que en uno de los bolsillos de mi saco, tenía un cupón adhesivo del 50% de descuento de una lavandería. De inmediato, lo saque de mi bolsillo con la mano izquierda. Le quité el papel, dejando el adhesivo al aire. Aun no estaba segura de hacerlo, tome aire y dije:

- Con esto te harán un descuento – dije aterrada, tratando de demostrar seguridad, mientras le pegaba el cupón en la solapa de su saco negro.

Vi como Striffy tenía sus ojos extremadamente abiertos, clavados en mí, y tenía la mandíbula tensa por apretar sus dientes de la rabia. Sus 4 amigos, comenzaban a partirse de risa, disimuladamente.

- Vámonos Juliet –dije tomándola de la mano y levantándola.
Comencé a caminar y me percaté que… Kiro me miraba y sonreía, me sonreía. No pude sentirme más feliz, pero a la vez, sinceramente aterrada.


- ¿Qué hiciste qué? –preguntó Emilie, con exaltación y dejando de limpiar la vitrina.
- Si, le estampe el helado en el cuello –seguí limpiando la mesa.
- ¡Esa es mi Fresita!
- ¿Qué? –pregunté confundida
- Siempre te admire por tu coraje –dijo de forma risueña- Siempre me defendías, cuando éramos pequeñas, de todos los que me hacían llorar. Les propinabas un solo golpe, y estoy segura, que quienes lo recibieron, aun no olvidan aquel dolor.

Tenía razón, yo siempre la defendía, bueno, siempre que podía.

- Y… ¿Ahora qué crees que pase mañana? –dijo mientras echaba el liquido limpia vidrios y siguió frotando.
- En realidad, aun no lo sé. Pero, ni le tomo interés a la pataleta de Striffy, me tiene sin cuidado –mentí, estaba realmente preocupada, asustada, aterrorizada.
- Bueno ojala tengas un buen día mañana –me deseó suerte Emilie, en realidad la iba a necesitar.


Vi de lejos a Juliet en el pasillo. Estaba caminando despacio, parecía desanimada. Corrí hacia ella.

- ¡Hola! –dije sonriendo y con entusiasmo para darle ánimos.
- ¡Hola Grenda! –me respondió el saludo sonriendo y me devolvió el entusiasmo, lo que me hizo sentir mejor.
- ¿Cómo estás? -pregunté
- Pues, muy bien después de ver la hazaña de ayer – dijo aun sonriendo más- nunca nadie hizo, lo que tu lograste hacer.
- Bueno, siempre hay una primera vez.

Ambas nos reímos y festejamos disimuladamente aquella victoria nuestra.

Nos dirigimos a la sección de los casilleros a recoger nuestros libros. Había 2 ó 3 personas cerca, nos miraban de pies a cabeza. No comprendía por qué hacían eso.

Juliet y yo, nos dirigimos cada una a nuestro casillero. Vi como ella abría el suyo y sacaba sus libros con normalidad. Yo estaba nerviosa, mis manos estaban sudando, tenía miedo.
Había rezado mucho… realmente mucho. Me dispuse a abrir mi casillero, muy despacio, pero mis rezos no sirvieron de nada. Al final, había caído en su juego.

- ¡TARJETA ROJA!–gritó alguien cerca a nosotras- ¡GRENDA REM HA RECIBIDO LA TARJETA ROJA! –esa voz gritó, nuevamente, pero ahora más lejos.

Ahí estaba... un pedazo de madera en forma rectangular de color rojo en el centro decía: CBR* y en una esquina tenía un pequeño grabado: By Striffy*

Estaba inmóvil, frente a mi casillero, mi mente estaba en blanco. Muchos sentimientos me embargaban: miedo, terror, no lo sé. ¿Qué me esperaba ahora?

Cerré de un golpe, mi casillero, no sabía qué hacer. Después de unos segundos de tratar de pensar el algo, comencé a correr en dirección a mi salón de clase. Mientras corría, por los pasadizos y escaleras, solo pensaba en refugiarme en ese salón, ya que ahí no podrían hacer un escándalo tan grande.

Ya estaba corriendo en el último pasadizo, cuando me fije que 3 chicos tiraban un pupitre por la ventana, la ventana que estaba frente a la puerta del aula al que iba a refugiarme.
Llegué a la puerta y me dirigí hacia dentro.

Mi pupitre no estaba. Sin pensarlo más, regresé por donde vine.
En segundos llegué a la parte trasera del edificio, donde mi pupitre cayó. Me dispuse a levantarlo y entonces sentí, que algo me cayó encima.

Desde la ventana -de donde mi pupitre fue arrojado- mis compañeros de aula me arrojaron agua y basura. Me cayó en todo el cuerpo. Vi como ellos disfrutaban de ello y se reían ¿Les causaba placer hacer cosas como esas? El miedo que tenía, fue reemplazado por impotencia.


Ya estaba en casa, toda mojada y realmente sucia, no me importó perder un día de clases. Nadie estaba en casa, para mi gran suerte.

Mientras me ponía el pijama a las 11am, después de haberme bañado, pensaba en que mi día no fue tan malo –bueno a pesar de solo estar una hora en ese colegio-. Recordé la paliza que le dieron a aquel chico, en la cafetería, y me sentí con algo de suerte.

Ya era las 2pm, mi casa aun seguía solo conmigo dentro. Me puse a pensar en que haría mañana, no quería ir a la escuela, mañana sería peor, pero mis padres se preguntarían el por qué de no ir y por nada del mundo les podía decir que me había ganado al peor de los peores enemigos.

Recordé que en la escuela había una piscina de libre uso y que a mí me encantaba nadar –gané varios campeonatos, de pequeña ¿Por qué no seguir con el deporte que mas amaba?- ese lugar era ideal, era perfecto para pasar el tiempo dentro de la escuela sin que mis padres sospecharan de algo y sin que los demás estudiantes me vean, pues es otoño y nadie usa la piscina en otoño y porque esa piscina no era a cielo abierto.


El agua era realmente refrescante, muy aparte de que no hacía calor. Estaba tan feliz de nadar y nadar, tan cómodamente. Hace tanto que no entraba en una piscina, y en ese momento lo disfrutaba demasiado.

Ya había pasado más de 4 horas en aquella piscina, tenía algo de hambre, por lo que salí de ella. Me dirigí hacia el vestidor donde había dejado mis cosas y mi uniforme. Luego de ducharme, comencé a ponerme el uniforme. Estaba a punto de ponerme los zapatos cuando sentí la presencia de alguien tras de mí. Me giré en un instante. Eran 3 tipos, con el uniforme del colegio.

Se abalanzaron sobre mí, me tomaron de los brazos y la cintura. Comencé a gritar pidiendo ayuda, obviamente nadie me iba a escuchar, pero gritando sacaba de mí, un poco del terror que me embargaba. Gracias a algo divino, me zafé de ellos y corrí como pude, fuera del vestidor. Cerca a la piscina, me caí -pues mis medias resbalaban encima de aquellas losetas- traté de levantarme, pero los tipos no desperdiciaron ese momento. Uno me jaló el hombro izquierdo e hizo que me volviera hacia él, el otro par me sujetaban las piernas y las manos, yo seguía gritando sin obtener ayuda alguna.

Mi terror llego a un punto al que nunca imaginé. Uno de ellos puso ambas manos en la solapa derecha de mi saco, y comenzó a tirar de ella, hizo que los botones volaran.
Entre mis gritos, mis oídos escucharon que de lejos venían unos pasos calmados, y que poco a poco se acercaba aquella persona dueña de esos pasos. Aquel sonido del zapato al contacto con las losetas, cesaron a mi lado izquierdo.

- Tú –dijo aquella voz- ¿Sabes cómo se preparan los hot cakes?

Giré en un segundo y levante la mirada. Quedé inmóvil, por su presencia y su pregunta.


_____________
gracias por leer
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
black.angie



Cantidad de envíos : 25
Fecha de inscripción : 13/11/2009
Edad : 19
Localización : Cap.Federal

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Dom Dic 20, 2009 11:58 pm

Oooh! ... noo !, No puedes dejarlo asi ! ><
Te odiareee! (?)...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://angie-kaulitz.blogspot.com
fatima_cb



Cantidad de envíos : 54
Fecha de inscripción : 12/10/2009
Localización : mexico city

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Mar Dic 22, 2009 10:05 am

siguela esta super
por que lo dejas asi
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
3lita



Cantidad de envíos : 870
Fecha de inscripción : 05/09/2009
Edad : 24
Localización : Lima PE

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Mar Dic 22, 2009 8:27 pm

ahhhhh!!!! he leído todos tus caps!!

y si no cuelgas new cap pronto te pondré mi tarjeta roja!
nah mentira... me gusta tu fic, continúalo!!!

y no lo dejes así pues!!!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mahoro-Desrosiers
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1462
Fecha de inscripción : 27/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Miér Dic 23, 2009 5:05 pm

Siguelo, está paja ^^ en serio me hace recordar mucho los animes, sigue kekito te apoyo con el pollo.

_________________


Kirocienta te amo, eres el amor de mi vida. Tu principe azul *-*
Tan lejos y tan cerca... te quiero y lo sabes!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ceci StyLe
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1111
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Localización : Waling on air ·Perú·

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Jue Dic 24, 2009 11:51 am

Legueeeee y que lindo es leer un capitulo mas, cuanto mas avanzas mas emocinante se pone *w*.

Ya termine clases y ahora si te obligare a que continues duo!! Twisted Evil
Hya x cierto quein es? Kirin o la erruña de Strify? o es otro? xD. Ya siguele duo ♥

_________________




Kerli & Jack Strify <3
"the music's inspiration and the fashion glam"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
♥Hiroki
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 66
Fecha de inscripción : 31/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 25, 2009 7:08 pm

Que lindas!!! Gracias por leer *-*
aqui para uds les dejo un cap mas por navi navi X3

SOBREVIVIENTE


Era él… era Kiro.

Lo miré extremadamente desconcertada. ¿Qué hacía él ahí? Él vio lo que me estaban haciendo, ¿Porque actuaba de esa forma? ¿Por qué no hizo nada en contra de eso? No entendía, acaso… ¿Emilie tenía razón al decirme que él podía ser malo a su manera?

Me percaté que seguía mirándome, esperando a que yo le respondiera. Los 3 tipos lo miraban con estupefacción. Comencé a tomar aire para responderle y… me di cuenta que mi garganta estaba obstruida por un llanto reprimido que ya empezaba a notarse en mis ojos, por las lagrimas que se me escapaban y porque todo mi cuerpo temblada.

Kiro analizó con cuidado la escena y limpiando con la mirada a esos tipos, dijo:

- ¿Aún siguen aquí?

Lo que dijo, me dio a entender que con su pregunta anterior, esperaba que los demás se fueran, cosa que me hizo sentir mucho mejor, pero no quitó el gran nudo de mi garganta.

- Pero Strify dijo… -respondió uno de ellos
- No me interesa lo que haya dicho–interrumpió Kiro, extremadamente desinteresado- Déjala y vete –ordenó

Sentí que en mis ojos se desbordaban cada vez mas lagrimas y no pude aguantarlo más. Rompí a llorar y liberé mi garganta.

Los tipos me soltaron en instantes. Vi con el rabillo del ojo cuando corrieron en dirección a la salida y desaparecieron.

Miles de pensamientos embargaron mi mente en ese momento. Uno de esos tipos dijo: *Pero Strify dijo…* Quise que terminara lo que iba a decir, para estar completamente segura de mis pensamientos -aunque era más que obvio- pero Kiro lo interrumpió y nunca sabré lo que ese maldito dijo. ¿A qué punto había llegado Strify? ¡Mando a que me violaran! Nunca se lo perdonaría, nunca, nunca… ¡Nunca!

Me sentí mareada de tanto llorar mientras pensaba, hasta que recupere la realidad.

Sentí que algo cubrió mi espalda. Al instante, dirigí la mirada a mi hombro derecho.

Era un gabán infinitamente blanco, con un exquisito aroma. Kiro ya estaba parado frente a mí, se inclinó y poso su, inhumanamente, bello rostro frente al mío.

- Gra… -respire muy hondo, tratando de despejar mi garganta, que nuevamente tenía un nudo- Gracias –al fin dije.
- Y… ¿Lo sabes? –preguntó mientras sus ojos traspasaban los míos, ignorando mi agradecimiento.
- No dejaste… que aquel tipo… terminara de hablar. Nunca lo sabré. –respondí aun temblando y con mil lagrimas en los ojos.

Desvió la mirada ligeramente y puso los ojos en blanco. Luego de un par de segundos, su mirada volvió a mis ojos y una sonrisa surcó sus labios, mostrando su brillante y perfecta dentadura. No entendí la razón de ello. Yo estaba realmente mal, me sentía fatal, mi garganta se llenaba cada vez con más nudos y… ¿Él sonriendo?

- Hot Cakes – al fin dijo- ¿Sabes cómo se preparan los Hot Cakes?

Mi mente quedó en blanco. ¿De qué rayos hablaba? En segundos recordé su primera pregunta. ¿Hot cakes? ¿Era una broma? Estuvieron a punto de desgraciarme la vida y… ¿Era lo único que le interesaba? Solté un suspiro y comencé:

- Leche… harina… huevos… y azúcar… creo. –Dije con la indignación en los ojos y en cada pausa, tomando una bocanada de aire mientras buscaba entre mis pensamientos el siguiente ingrediente, para responder a la ridícula pregunta.
- Uhm… -ululó, asintiendo con la cabeza.

Su mirada me recorrió por todo el cuerpo y luego la desvió hacia un punto que se hallaba en las losetas, muy cerca a mi rodilla izquierda.

Tomó algo entre sus dedos, suavemente, como si fuera algo de cristal. Mire entre sus dedos, con curiosidad. Era uno de los botones de mi saco.

Con unos movimientos realmente delicados y gráciles, puso aquel botón frente a sus ojos. Lo analizó cuidadosamente y desvió sus ojos a mi saco, exactamente, donde se hallaban mis botones antes. Soltó un suspiro y sus ojos comenzaron a recorrer mi rostro. En ese instante me acordé que yo también estaba ahí, al verlo moverse y al ver lo que hacía, me había olvidado de mi existencia.

- Esto… debe ser duro para ti –dijo viendo la humedad de mi rostro y las lágrimas que aun salían de mis ojos.

No sabía que responder, además no tenía ganas de hacerlo. Agaché la cabeza y curve mi espalda, no quería que siguiera viendo mi rostro.

- Gracias –dije tomando aire y tratando de parar de llorar- Realmente gracias.
Kiro soltó un suspiro y se levanto. De inmediato levante la mirada hacia él.
- No te equivoques conmigo. –dijo mirando el botón que yacía entre sus dedos y luego lo encerró en un puño que formo con su mano derecha- Sólo… no me gustan sus métodos.

Comenzó a caminar hacia la salida. Desapareció.

*Sólo no me gustan sus métodos* Entendí que hablaba de los métodos de Strify o de los CBR.
Me quedé sola en aquel lugar. Sentí el frío que recorrió todo mi cuerpo, y la brisa que entraban por las grandes ventanas. Solté un suspiro y empecé a levantarme. En la acción, sentí, que algo se cayó. En el suelo yacía un gabán, su gabán.

Me incliné a recogerlo, lo tomé entre mis manos y me cubrí con el nuevamente, sintiendo el delicioso aroma, que emitía.

Me dirigí hacia el vestidor, por mis cosas y mis zapatos; mientras me secaba las lágrimas con las manos.


- ¡Grenda!
- Ah… dime. –dije regresando a tierra.
- Ya pasó –dijo Emilie, mientras me apretaba los brazos con sus manos- Te he estado llamando muchas veces y no me haces caso.
- Lo siento.
- Lo mejor es que les digas a tus padres lo que pasó y que te saquen temporalmente de esa escuela. Hasta que ese idiota pase al siguiente grado y no lo tengas que ver en el tuyo.
- No puedo, no quiero.

Emilie liberó mis brazos, soltó un suspiro y me miró a los ojos.

- Fresi… eres muy valiente, eso nadie lo duda, pero… él no es un riquillo cualquiera.
- Lo sé… eso está en mi mente en todo momento, y es por eso que no permitiré que se haga todo lo que ese estúpido quiera. –dije con una pisca de enfado.


- ¿Estás bien? –preguntó mamá, dejando de cenar para analizar mi rostro.
- Uhum… -ululé asintiendo con la cabeza y seguí comiendo.
- ¿En serio?
- Amm… Si –afirmé sin dejar de comer.
- Ya sé, algo te alegrará –dijo, levantándose de su asiento y dirigiéndose a su cuarto.

Sabía que no había nada que me animara, ese día fue el peor de mis días, aun seguía aterrorizada, por enterarme hasta el punto al cual llegaba Strify.

- Me demoré dos meses enteros en hacerlo. Es para ti –Dijo mamá, que ya había regresado, mientras ponía frente a mí; un precioso, hermoso y bellísimo llavero.
- Dios. Es… hermoso –dije involuntariamente
- Lo sé. Es un diseño de la última colección de Louis Vuitton. Lo vi en la internet, me pareció muy fácil de hacer, a excepción de la rosa dentro del cristal. Tuve que armarla y pegarla con unas pinzas dentro de una bolita de cristal, por un pequeño agujero. Aunque sufrí mucho, valió la pena; y el tejido de los alrededores, fue pan comido. ¿Esta hermoso cierto? –dijo mamá mostrando una preciosa y cálida sonrisa, demostrando satisfacción por su trabajo.

Me di cuenta que mamá tuvo razón. Al ver su cálida sonrisa, hizo que me sintiera muchísimo mejor.

- Es realmente bello –dije tomando entre mis manos aquel llavero- Gracias.
- Sólo cuídalo. Es mi única petición. –dijo sonriente mamá
- De hecho –dije devolviendo la sonrisa.


Era el break de almuerzo.

Caminaba por los pasillos, que estaban completamente vacios, en dirección a la cafetería. Me preguntaba por qué Juliet me ignoró hoy, durante las clases. ¿Le hice algo malo? Que yo sepa la defendí aquel día, y eso no fue malo ¿o sí?

Seguí caminando despacio, pues aun me dolían demasiado las rodillas y la espalda -por la caída en las escaleras que tuve en la mañana, a causa del empujón que unos chicos me dieron-
Ahí estaba, era ella.

Juliet, salía por la puerta de un aula. Sin pensarlo, corrí hacia ella.

- Hola –dije sonriendo

Me miró, asustada, por una fracción de segundos, me dio la espalda y se fue. No entendía su reacción. Ella era mi amiga, a la que defendí, la única amiga que tenía en este lugar. Solté un suspiro, involuntariamente mordí mi labio inferior, y quise caminar rápido, alcanzarla y preguntarle lo que sucedía.

Escuché unas risas que se acercaban a mí, por lo que no seguí a Juliet. Las dueñas de las risas, se pararon frente a mí. Eran las huecas.

- ¿Qué paso? ¿Tu amiga te dejó? –dijo riendo la pelirroja.
- ¿Será que se enteró que eres una pobretona? –dijo Sunny -¿Porqué no te largas? ¿Una pobre estudiando en una escuela de alto prestigio? Nunca serás de la clase alta. Nunca.
- Eres la única chica que ha recibido la tarjeta roja y la única persona que ha durado 3 días aquí, después de ello. –dijo la rubia- Si que los pobres aguantan humillaciones, bueno… para eso nacen.

Las tres me dieron la espalda y se fueron, entre risas y carcajadas.

Seguí mi camino hacia la cafetería, tratando de olvidar a esas tipas y los actos de Juliet.

Llegué a la cafetería y me apropié de una de las mesas, la que se hallaba cerca a una esquina del lugar.
Abrí uno de los bolsillos de mi mochila, en busca de mi mp3, pero me tope con el llavero que mi madre hizo. Lo saqué y no pude evitar, detenerme a analizar su belleza. Era el llavero más hermoso que pude haber tenido entre mis manos.

Mientras lo apreciaba, me percaté que la cafetería quedó en absoluto silencio, quise alzar la mirada y ver el porqué de ese silencio, pero preferí seguir viendo aquella rosa dentro de aquel cristal.
De la nada absoluta, una sombra obstruyó el paso de la luz hacia el llavero, lo que no me permitía seguir viéndolo. Alcé la vista en dirección a la sombra y supe el porqué del silencio de aquella cafetería y del porque de la sombra.

Strify estaba parado a lado de la mesa que yo ocupaba, con los ojos plantados en el llavero que tenía entre mis manos. Me quedé inmóvil y él empezó a reírse.

- Una pobretona, tratando desesperadamente de imitar a la clase alta. –dijo con exagerado sarcasmo.
Me quitó el llavero de las manos, sin ninguna dificultad, por mi estado.
- ¡Ja! –dijo mirando lo que tenía entre sus dedos- ¡Esto es solo un estúpido llavero, hecho por una cualquiera!

Mientras dijo esas palabras, vi como lanzó con fuerza aquel llavero, él llavero que mi madre hizo y se demoró 2 meses en hacerlo. Sentí que el corazón se me partía dentro del pecho cuando escuche el cristal hacerse añicos al contacto con el suelo.

Mis ojos buscaron en el suelo, el llavero. Efectivamente ahí estaba, solo el tejido intacto, los pétalos y el cristal estaban esparcidos en el suelo.

A los segundos, vi el pie de Strify pisar el llavero, asegurándose de haberlo roto por completo. Dejo de pisarlo y contempló su hazaña, entre risas.

Me arrodille al ver aquella atrocidad. Era el regalo que mi madre hizo, que hizo para mí, el que estaba hecho añicos ahí, frente a mí. El pecho aun no dejaba de dolerme y sentía que en la garganta se me formaba un nudo.

Con el rabillo del ojo vi, que Strify comenzó a caminar en dirección al altillo de los CBR.

- No te muevas –dije aun con el nudo en la garganta, resultado de rabia y de un llanto reprimido.
- ¿Qué? ¿La pobretona dijo algo? –preguntó el tipo ese, volviéndose hacia mí.
Me levanté. Me dirigí hacia él, invadiéndole los ojos. Me detuve a un par de metros de él.
- Estoy segura que tu madre nunca te dio un regalo hecho por ella misma –dije con el llanto reemplazado por mas rabia- No me interesa hijo o heredero de quién seas o si la economía de Alemania depende de ti. Estúpidos como tú, nunca han trabajado duro por dinero.

Respiré hondo y la mano derecha se me cerró en un puño, mientras seguía perforándole los ojos. Estaba a punto de estallar y ya no aguantaba su irritante rostro.

- ¡Vete al infierno!

Mientras pronuncié esas 3 palabras. Todo pasó en un segundo.

Mi puño, despegó con todas mis fuerzas y voló por todo lo alto, hasta aterrizar en su pálido rostro.
Strify cayó al suelo, a un par de metros, con el rostro pegado al suelo. Al instante se volvió hacia mí. Me pareció ver que algo en él cambió; se suponía que debería de haber estado furioso, pero… su expresión mostraba desconcierto y sus ojos… ternura.

- Ni creas que voy a huir –dije, tratando de ignorar de lo que mis ojos se percataron- ¿Quieres pelear? Pues lucharé contra ti. Veamos si tienes agallas.

Di media vuelta, y vi los rostros estupefactos de todos los estudiantes que nos vieron y que eran muchos. Levante los restos de mi llavero y recogí mi mochila.

Me dirigí hacia la salida y me detuve frente a Strify que aun seguía en el suelo y que me miro al instante con esa mirada… con aquella extraña mirada… con esa mirada tierna y aun desconcertada.

Sacudí mis pensamientos, sin mover la cabeza.

- Idiota

Fue lo único que pude decir pues su mirada no me dejo pensar en nada más. Me dirigí hacia aquella gran puerta que estaba abarrotada por muchos estudiantes que disfrutaron del espectáculo, y que al verme, como si fuera un miembro del CBR, me abrían espacio mientras daba cada paso apresurado.


El aire era muy fresco y el cielo era gris, era un día precioso.

Estaba caminando en dirección al Valentine’s, feliz y a la vez un poco asustada por lo que hice ayer, pero ya después me enteraría de lo que me fuera a pasar.

Seguí caminando con los pensamientos en otro mundo. Pisé nuevamente tierra, cuando vi una limosina negra. Seguí caminando y me fijé en la ventana final, que empezaba a bajarse y –creí ver mal o que estaba alucinando, pero no era una alucinación- apareció él… apareció su rostro.

Strify me miraba desde esa limosina, con un rostro inexpresivo; de pronto… sentí que alguien, desde atrás, me tapo la nariz y la boca con algo que no me permitía respirar. Empecé a poner resistencia y mi intento por inhalar aire resultó, pero aspire un extraño olor, que al instante hizo que todo se vea borroso, que mis fuerzas por poner resistencia cesaran y que perdiera el conocimiento por completo…

_________________________________
ojala les guste n.n*
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mahoro-Desrosiers
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1462
Fecha de inscripción : 27/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 25, 2009 8:51 pm

ayy le pegó a la perruña u.u bien hecho por malosaaaa ¬¬

sigue tu fic es genialll ^^ lo maximo bravaso ^^

_________________


Kirocienta te amo, eres el amor de mi vida. Tu principe azul *-*
Tan lejos y tan cerca... te quiero y lo sabes!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
black.angie



Cantidad de envíos : 25
Fecha de inscripción : 13/11/2009
Edad : 19
Localización : Cap.Federal

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 25, 2009 10:02 pm

:O! OMG!
Stify! ******! >.<
Como vas a hacer eso! por dios lo mataria si pudiera!
Cuanto apuesto a que se enamoro Stify! o... La viola! xddddd
Algo se trae entre manos ! No puedo esperar!
Subii capi prontoo!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://angie-kaulitz.blogspot.com
3lita



Cantidad de envíos : 870
Fecha de inscripción : 05/09/2009
Edad : 24
Localización : Lima PE

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Vie Dic 25, 2009 10:13 pm

Kiro de lo más indiferente le llegó
el mar de lágrimas!!
y siguió con su preguntilla...¬¬
Al menos la libró de aquellos tipos!
Grenda se le achoró a Strify
está bien se lo merecía por perruño!
cómo habrá quedado su cara, porque
fue puñete!!!
Ella ya está tomando autoridad en el Valentine's!
Ahora qué le va a hacer Strify!!!
no me digas que la va a secuestrar!!
no va a querer pedir rescate porque él
no necesita dinero...
síguela que quiero saber qué pasa!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ceci StyLe
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1111
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Localización : Waling on air ·Perú·

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Sáb Dic 26, 2009 10:34 am

Concuerdo con Black Angie eso fue amor, del purito amor maloso, Strify se enamoro de Grenda al ver q ella fue la unica chica que lo enfrento. Pobrecito no sabe q va a recibir una choteada, ella va a estar con Kirin .... (pobre mi perruñita Crying or Very sad )

Siguele duoooooooooooooo que me desespero. Estupendo capitulo!

_________________




Kerli & Jack Strify <3
"the music's inspiration and the fashion glam"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
fatima_cb



Cantidad de envíos : 54
Fecha de inscripción : 12/10/2009
Localización : mexico city

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Sáb Dic 26, 2009 10:51 am

siguela wow esta super
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mahoro-Desrosiers
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1462
Fecha de inscripción : 27/08/2009

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Dom Dic 27, 2009 7:30 pm

siguelo o te pateo cuando te vea ¬¬

_________________


Kirocienta te amo, eres el amor de mi vida. Tu principe azul *-*
Tan lejos y tan cerca... te quiero y lo sabes!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
KATTA



Cantidad de envíos : 200
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Edad : 25
Localización : Trujillo - Peru

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Lun Dic 28, 2009 11:50 am

alfin lo lei todo!!!

esta muy bueno tu fic *.*

diablos, los CBR me han hecho alucinar ... tarjeta roja O.O

Strify es un melda, ash enserio me da colera , y no sabes como disfrute cuando le dio el puñete, lo vivi jijijiji

pucha pero ahora lo que me preocupa es lo que le haran :S a donde la llevan? ojala Kiro la salve ...ya que no esta deacuerdo con sus metodos

siguela Hiroki, siguela!!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Ceci StyLe
Admin
Admin


Cantidad de envíos : 1111
Fecha de inscripción : 07/09/2009
Localización : Waling on air ·Perú·

MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Lun Dic 28, 2009 5:54 pm

Duo seguimos esperando!!! (me apunto con maho ¬¬).

_________________




Kerli & Jack Strify <3
"the music's inspiration and the fashion glam"
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Los chicos también son como las rosas.   Hoy a las 3:02 am

Volver arriba Ir abajo
 
Los chicos también son como las rosas.
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 4.Ir a la página : 1, 2, 3, 4  Siguiente
 Temas similares
-
» Como me gustan los chicos...
» quien de los chicos de news es tu pareja ideal?????? n_n
» Como un sueño hecho realidad....
» COMO QUITAR PUBLICIDAD EN TODAS LAS PÁGINAS WEBS
» Que os parece como canta rob halford el Painkiller actualmente???

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Cinema Bizarre Official Support Peru :: Fan Zone :: Tintas y teclas-
Cambiar a: